El arte de proceso

El arte de proceso es una forma de crear en la que lo importante son los procesos vividos y no tanto el resultado final. Las invitaciones de arte de proceso no proporcionan ningún modelo a seguir, para no condicionar ni limitar la creatividad de niños y niñas.

Las invitaciones funcionan para un gran rango de edades, ya que cada niño o niña crea en función de su estado evolutivo, sus intereses y sus necesidades.

En el arte de proceso, no existe una forma “correcta” o “incorrecta” de crear, ya que el foco está puesto en el proceso y no en el resultado final. Esto es posible debido a que las propuestas son abiertas, no dirigidas, basadas en la exploración y en la experimentación.

El arte de proceso tiene muchos beneficios: permite crear sin miedo a equivocarse, empatizar, escuchar, observar, experimentar, elegir libremente, tomar decisiones, desarrollar el pensamiento crítico y divergente, arriesgarse, usar la imaginación, encontrar soluciones de forma dinámica, hacerse preguntas y encontrar las respuestas.

El arte de proceso también es juego.